Qué feo es ir a tu muro, y acordarte que ahora ya ni le importas. Qué feo es abrir su ventana para hablarle, y acordarte que ahora ya ni le importas.
Qué feo es ya no importarle más, en realidad ahora me pregunto ¿ Alguna vez le abre importado? yo creo que no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario